Las Superocheras

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Museo Universitario del Chopo
Hasta el 17 de marzo de 2019

Si en la actual oferta cultural existe la oportunidad de encontrar un primer momento que dé luz a un análisis por demás urgente y reivindique así ciertos momentos de nuestra historia artística reciente, he aquí esa gran posibilidad. Regina Tattersfield es la curadora de un proyecto excepcional, del que esperamos surjan más hallazgos y numerosas exposiciones. Se trata, más que nada, de una investigación en proceso que surge a raíz de la necesidad de ubicar un nuevo lenguaje dentro de las llamadas neovanguardias latinoamericanas en un contexto político específico compartido por varios países.

Si bien el formato súper 8 nació en París a la mitad del siglo XX, su comercialización permitió que llegara hasta dichos países hacia los sesenta. En un principio, la idea de Tattersfield era mapear la producción de mujeres al borde de las disciplinas artísticas: ni completamente en el cine, ni tampoco dentro de las artes plásticas. El uso de la cámara era una herramienta que les permitía, de acuerdo con la primera hipótesis de la curadora, transitar entre estos dos ámbitos. Este acercamiento inicial tuvo que ver en primera instancia con prácticas del cuerpo emancipado a partir del arribo, también tardío, del movimiento feminista en AL hacia 1975, previas oleadas desde fines de los sesenta. La subjetividad de la mujer comienza a tener entonces una forma de autorrepresentación dentro de un contexto descrito como heteronormado pues sólo hasta entonces, las mujeres en el cine eran reconocidas únicamente como actrices, editoras o en otros trabajos tras las cámaras. Dada su accesibilidad, la súper 8 potenció el trabajo de muchas de ellas al ser también ligera, económica y fácil de revelar.

María Paz Amaro, “Las superocheras”, Literal, 16 de diciembre de 2018. Disponible en: http://literalmagazine.com/las-superocheras/